domingo, 31 de enero de 2010

PANORAMA DE LA RS EN LATINOAMÉRICA



Forum Empresa [1] acaba de publicar, en noviembre 2009, los resultados de su investigación “El Estado de la Responsabilidad Social Empresarial bajo la Mirada de Ejecutivos de Empresas de Latinoamérica, 2009”.

Este estudio cubrió a 529 ejecutivos, localizados en 15 países y 14 sectores económicos. Vale decir que se trató de organizaciones, desde Pymes hasta Transnacionales y tanto en el sector industrial como comercial y de servicios. Además, es un estudio que cubrió, tanto el desarrollo de diversas variables de la responsabilidad social -7 en total-, como la capacidad instalada en las organizaciones para llevar adelante una gestión socialmente responsable. Los instrumentos de esta investigación fueron desarrollados tomando como base la ISO-26000 en su versión de Borrador de Trabajo 4.2.

Entre sus resultados, cabe destacar los siguientes:
1. Las relaciones con los trabajadores aparece como la variable más desarrollada.
2. Las variables gobierno corporativo y transparencia aparecen como las variables menos desarrolladas.
3. El 68% de las organizaciones cubiertas tiene suscritos pactos de adhesión a instituciones promotoras de la responsabilidad social.
4. El 65% de dichas organizaciones cuenta con un cargo formal para atender la responsabilidad social en la gestión.
5. El 40% de ellas publica regularmente un reporte de sostenibilidad, 70% de las cuales sigue la metodología GRI y el 58% lo hace involucrando a las partes interesadas en su redacción. Ver Gráficas No. 1 y 2.

Gráfica No. 2: Niveles de Desempeño RS Gráfica No. 3: Desempeño por Variable


Finalmente, es de resaltar que, en medio de un año de crisis generalizada, no sólo se identifican importantes avances en la región en materia de responsabilidad social, sino que la investigación ratifica el interés y optimismo de los ejecutivos en el próximo futuro, en el sentido de que la RUTA RS es la correcta para las organizaciones. Hay que advertir, sin embargo, que la muestra de la investigación se conformó por invitación y, por lo tanto, sus resultados no son extrapolables o generalizables sin el debido cuidado, lo cual, a mi modo de ver, no le resta utilidad para leer tendencias.

Quien desee acceder a toda la información relacionada con esta investigación puede usar el siguiente enlace: http://www.empresa.org/

[1] Forum Empresa es una RED, en la cual participan 18 organizaciones latinoamericanas promotoras del enfoque socialmente responsable de la gestión.

UNA DÉCADA DEL GRI

A 31 de diciembre de 2009, un total de 1.226 organizaciones en el mundo presentaron su reporte de sostenibilidad, bajo estándar GRI. Hay que entender que muchas organizaciones presentan igualmente su reporte de sostenibilidad, o bien sin seguir la metodología GRI, o siguiéndola pero sin reportar formalmente dicha situación a la Global Reporting Initiative. Con todo y eso, es una cifra aún tímida sin lugar a dudas. En la Gráfica No. 1 podemos apreciar la evolución durante la década que acaba de concluir, en la que claramente se pueden apreciar dos situaciones:
1. 2004 fue el año del despegue de la aceptación mundial de este estándar. Recordemos al respecto que la GRI nace en 1997, en el año 2000 lanza su primera guía de reporte de sostenibilidad -el GRI1- y en 2001 se consolida como entidad independiente de sus entes gestores -PNUMA y CERES [1]-.
2. 2009 marca un año de receso, situación que resulta casi obvia, por la desviación de la atención directiva a cuestiones de supervivencia.
Gráfica No. 1: GRI mundial

Si miramos lo que ha ocurrido en Latinoamérica (Gráfica No. 2), es claro el liderazgo de países como Brasil y Chile, secundados por Perú, México y Colombia. Y en posición bien modesta aparecen Venezuela, Ecuador y Bolivia (Nicaragua ni siquiera figura), curiosamente los países con gobiernos más “preocupados” por lo social.
Gráfica No. 2: Latinoamérica
Y una mirada más detallada podemos apreciarla en la Gráfica No. 3, en la que vemos la tendencia comparativa de los países líderes a lo largo de la década. En esta gráfica podemos observar cómo:
1. Brasil es el primer país de la región en adoptar el estándar GRI, justo en el año 2000.
2. Chile lo haría en el año 2002 y Perú en el 2004.
3. Colombia y México se sumarían en el año 2005.
Gráfica No. 3: Comparativo Líderes

En resumen: el reporte de sostenibilidad es una práctica gerencial bastante reciente. El estándar GRI se viene imponiendo con la mayor aceptación mundial, con una tendencia muy marcada. Latinoamérica es una región todavía tímida, pero que tiene peso. La crisis sí afectó sensiblemente la atención que las organizaciones venían brindando a esta variable de la gestión. Esperemos a retomar la ruta en este año que recién comienza.

[1] PNUMA = Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente. CERES = Coalition for Environmentally Responsible Economies.

LOS MOTOCOCHES EN MEDELLÍN

Aunque esta noticia fue divulgada, en su momento, por la prensa local, he querido responder a dos objetivos al comentarla:
1. Hacer visibles sus impactos a la luz del concepto de desarrollo urbano sostenible,
2. Y contribuir a la difusión de lo que considero una extraordinaria e inteligente solución que merece replicarse y mantenerse, por encima de cualquier consideración de política local.

1. ¿En qué consistía la problemática?

Medellín, como la casi totalidad de ciudades del mundo, tuvo por siglos un sistema informal de transporte basado en carros de tracción animal, coloquialmente llamados “zorras” en nuestra ciudad (ver fotografía 1). Su propósito siempre ha sido múltiple: acarreo de materiales de construcción, de escombros, de basuras, de muebles y enseres, de agua y hasta de pasajeros eventuales.

Fotografía No. 1: Zorra y Zorrero (fotografía Javier Agudelo, El Tiempo, Colombia)

Sin lugar a dudas, es un medio de transporte milenario e inocuamente productivo en apariencia. Pero es una práctica que, traslada del campo a la ciudad, resulta generadora de múltiples impactos negativos, entre los que cabe mencionar:
- El conflicto con la dinámica de la movilidad urbana, ocasionado por el diferencial de velocidad, que se traduce en riesgos, atascamientos, infracciones de tránsito...
- El deterioro de la calidad de vida animal: caminar sobre asfalto, bajo interminables jornadas, con alimentación deficiente y escasa, sometido a trato rudo… es un panorama poco alentador para cualquier animal.
- La informalidad, que elude las más elementales reglas laborales, de salud ocupacional, de tránsito, de convivencia y de funcionamiento comercial.

Todo lo anterior, a cambio de una solución práctica y necesaria, pero acompañada de un empleo precario y plagada de trabajo infantil en un sinnúmero de casos. Un censo, hecho por la Alcaldía de la ciudad en 2009, detectó una población de 228 “zorras” en funcionamiento, solamente en el perímetro de la ciudad de Medellín, no considerando su área metropolitana. Se calcula que, en Colombia, operan unas 5.000. ¿Y en Latinoamérica?

2. ¿En qué consistió la iniciativa?

Se invitó, a través de un proceso altamente participativo y persuasivo, a todos los propietarios de “zorras”, a que las entregaran (carro y caballo) a cambio de un motocoche (ver fotografía 2), en el caso de querer continuar en el oficio, o a cambio de un capital semilla (col$ 7 millones, US$3.500) para iniciar un emprendimiento productivo diferente. En ambos casos, la oferta iba acompañada de los trámites de licencia, de capacitación, de acompañamiento social y hasta de tarjetas de presentación personal, para facilitar la transición.
Fotografía No. 2: los nuevos Motocoches (fotografía Javier Agudelo. El Tiempo, Colombia)

Terminado el proceso, después de cinco (5) entregas parciales (el proceso de elección voluntaria lo hacía necesario así), a lo largo de cuatro (4) meses, un total de 141 “zorreros” acogieron la idea del motocoche y el resto, 87 “zorreros”, optó por un emprendimiento productivo diferente. Así, a partir de este año, la circulación de “zorras” fue finalmente prohibida en la ciudad (obsérvese que la prohibición es una consecuencia y no una premisa del proceso). Su circulación será sancionada, a partir de ahora, con el decomiso de la misma. Y los 228 caballos han pasado a una etapa de recuperación veterinaria en las afueras del Valle de Aburrá, para entrar luego en un programa de adopción coordinado por la Sociedad Protectora de Animales y dirigido a campesinos que los requieran para sus labores en el campo.

3. Un balance necesario

3. 1. Desde el punto de vista ambiental:

- Se removió un obstáculo significativo a la movilidad urbana.
- Se restituyó a su hábitat natural a una población nada despreciable de 228 caballos.
- Se eliminaron de las vías públicas las heces diarias de esta población equina.
- Se pusieron las bases para una mejor regulación y un mejor control de los escombros urbanos.

3.2. Desde el punto de vista social:

- Se dignificó, se formalizó y se empezó a profesionalizar el oficio de “zorrero”.
- Se mejoraron las condiciones de salud e higiene ocupacional del oficio.
- Se preservó y mejoró el empleo de una población no inferior a 500 familias.
- Se abrieron nuevas opciones de inversión y emprendimiento.
- Se puso en evidencia que el maltrato animal sí tiene y debe tener solución.
- Se demostró que la concertación social funciona: varias dependencias oficiales, una ONG y los 228 “zorreros” participaron en el proceso.

3.3. Desde el punto de vista económico:

- Se preservó y mejoró el ingreso y la productividad del oficio.
- Se mejoró la estructura de costos del negocio, pues la alimentación de un caballo es un costo fijo, pero el gasto de combustible es un costo variable.
- Se mejoró la versatilidad del servicio (pronto los veremos prestando servicios diversos a domicilio, cosa impensable en el viejo esquema de “zorras”).
- Se activó el ciclo económico del sector automotriz, producto de la inversión inicial y del funcionamiento posterior de las 141 unidades nuevas.

4. A modo de conclusión

La Administración Municipal invirtió en esta iniciativa (motocoches, más capital semilla, más gestión del programa) una suma total de col$ 2.896 millones (unos US$144.000). Como se puede ver por las ventajas, y por la sostenibilidad misma del programa, que sólo requiere una intervención inicial, pero deja puertas abiertas para muchas otras intervenciones sociales posteriores (regulación de la gestión de escombros, regulación del maltrato animal, etc.), hay que decir que es una iniciativa que ha requerido más inteligencia que dinero. Por eso ahora, cuando ya he tenido la experiencia de compartir vías con estos nuevos motocoches, no he podido dejar de experimentar una sana alegría interior al ver cómo mi ciudad mejora, con base en el mejoramiento de su gente, como puede verse en la fotografía final, en la que tuve oportunidad de presenciar en plena operación el nuevo sistema.

viernes, 1 de enero de 2010

NEGOCIANTES O DIRIGENTES: ¡HE AHÍ EL DILEMA!

En Colombia, y en buena parte del mundo, el desarrollo sufre de un gran déficit dirigencial que se caracteriza por tres crudas realidades:
1. Tenemos muchísimos más negociantes que gerentes,
2. Tenemos muchos más gerentes que empresarios,
3. Y tenemos más empresarios que dirigentes.

En verdad, produce mucha desesperanza ver aferrados a posiciones de poder -político, empresarial, gremial- a muchísimos personajes con mentalidad de negociantes. Tal vez por eso las revistas de management, casi sin excepción, llevan nombres como “Poder”, “Dinero”, “Fortune”. Es la mentalidad depredadora del poder entendido como dominación y no como servicio. En este ambiente, será difícil migrar a modelos de desarrollo sostenible y responsable. Necesitamos invertir la pirámide del liderazgo de nuestras sociedades. De lo contrario, lo que nos esperará en el siglo 21 será una sucesión de crisis recurrentes, cada vez más frecuentes, cada vez más profundas. Crisis sociales, económicas y ambientales, por igual.

Para empezar, las universidades deben estar replanteándose a fondo sus currículos, tanto de sus carreras “técnicas” como “gerenciales”. Uso comillas porque esa dicotomía entre técnicos y gerentes es falsa y habrá que superarla. Igualmente nuestras organizaciones deben estar revisando a fondo sus perfiles gerenciales y sus modelos de compensación, especialmente aquellos relacionados con las áreas comerciales, para cambiar los paradigmas del éxito profesional y empresarial. Para empezar, no más yuppies, ¡por favor! ¡Es lo mínimo!

¿A ESTO LLAMAMOS DESARROLLO?

Mira la imagen que te ofrezco arriba. Puedes elegir: el carril que desees, la posición que más te guste -adelante, al medio, atrás-, la marca y modelo del vehículo que se te antoje, si quieres ser conductor o pasajero, en fin… Para eso es la libertad, ¿no?

Y, cuando estés sentado en la butaca elegida, del auto elegido, y observando la situación pero experimentándote como parte de ella -sólo entonces- te invito a que respondas una sola pregunta: ¿ES ESTO DESARROLLO? ¿O será que hemos reducido la LIBERTAD -la más poderosa capacidad humana de desarrollo y bienestar, jamás soñada- a la efímera y ruinosa posibilidad de elegir la forma de esclavitud más cómoda y conveniente? ¡Que tus respuestas guíen tu conducta en este nuevo año!

¿CONOCEMOS LOS IMPACTOS DE NUESTRAS ACTUACIONES?

Mucho me temo que no. Para hacerlo más práctico, te invito a que respondas el cuestionario que encuentras en la gráfica que encabeza esta nota. Toma un minuto, calcula y anota tu respuesta, antes de continuar la lectura. Por favor: haz el ejercicio antes de continuar… (puedes dar doble clic a la imagen para ampliarla).

Bien. Ahora que tienes tu cálculo, déjame contarte que un ciudadano contemporáneo consume entre 2.000 y 5.000 litros de agua diarios, dependiendo del nivel de desarrollo del país en el que le haya tocado vivir. Sorprendente, ¿no? No te preocupes: yo tampoco acerté y también me desconcerté cuando me topé con la pregunta hace unos días. Es que hemos sido formados en una VISIÓN LINEAL DEL MUNDO Y NO EN UNA VISIÓN SISTÉMICA. Por lo tanto, medimos cada impacto individualmente -y no sabemos medir impactos sinérgicos-, y medimos el impacto directo, inmediato -y no sabemos medir los impactos indirectos, mediatos, es decir, los impactos en el ciclo de vida de cada suceso-.

Lo anterior -no saber medir los impactos en el ciclo de vida y los impactos sinérgicos de nuestras actuaciones- no nos permite ver realidades elementales pero contundentes. Por ejemplo: es necesario saber cuánta agua involucra cada una de nuestras actuaciones diarias, no sólo el agua que consumimos directamente a través del baño, del uso sanitario, de las bebidas, etc. Para ilustración, dejo a tu consideración las siguientes cifras, documentadas por National Geographic:
1. Cada vaso de leche que consumas ha requerido 200 litros de agua en su producción.
2. Cada taza de café que disfrutes ha significado un consumo de 140 litros de agua.
3. Cada huevo que agregas a tu dieta ha necesitado 135 litros de agua para estar en tu mesa.
4. Una hoja de papel oficio, que tu o tu secretaria usen, ha implicado el consumo de 10 litros de agua.
5. Cada kilo de carne, que se consuma en tu hogar, ha involucrado 1.500 litros de agua para llegar a tu mesa.

Cuando conocemos los impactos en el ciclo de vida de los productos que consumimos y los efectos sinérgicos que generan todas nuestras actuaciones, empezamos a experimentar UNA NUEVA CONCIENCIA como CONSUMIDORES y como seres humanos. Y ese CAMBIO O AMPLIACIÓN DEL CAMPO DE NUESTRA CONCIENCIA sí podrá producir las transformaciones sociales, profundas y duraderas, que estamos necesitando con urgencia. Sigue este camino: es mi recomendación.

¡GRACIAS LULA!

Este martes 29 de diciembre se ha producido una noticia importante en Latinoamérica: el Presidente Lula sancionó, con ligeros cambios, una ley de REDUCCIÓN DE EMISIONES DE GASES DE EFECTO INVERNADERO -GEI-. Comparto con quienes señalan que aún tiene limitaciones, que falta reglamentarla, etc. Pero, sin lugar a dudas, el Presidente Lula está decidido a actuar, por encima de la retórica que caracterizó el COP-15 en Copenhagen (el excesivo despliegue mediático y de expectativas sobre esta Cumbre me ha llevado a mantener mi opinión en prudente reserva).

Esta ley prevé reducciones de entre el 36.1 y el 38.9% en las emisiones globales de Brasil, para el 2020, sobre la base de 1990. Ciertamente es una meta tímida, si tenemos en cuenta que, entre 1985 y 2000, las emisiones de efecto invernadero de Brasil crecieron al 65%. Pero son hechos y, para mí, eso vale más. El proceso será largo y difícil, como lo ilustra la declaratoria de inviabilidad que el órgano constitucional francés acaba de emitir (diciembre 29 igualmente, ¡vaya paradoja!) sobre la Tasa de Carbono que el señor Sarkozy deseaba implementar por ley. En realidad, son demasiados e inmensos los intereses geoeconómicos que están en juego. Por ejemplo: Brasil está a dos años de convertirse en la primera potencia petrolera de Latinoamérica y este hecho ha sido la palanca de su emergente liderazgo en el contexto mundial y en el denominado Grupo BRIC -Brasil, Rusia, India y China-. Por lo tanto, resulta sensato pensar que, en tal contexto, no es realista pedirle que renuncie a los combustibles fósiles, sin pasar por una transición planificada.

Presidente Lula: por encima de las limitaciones, usted está mostrándole al mundo el camino de la acción, mucho más prometedor que el camino de la retórica. ¡Muchas gracias, y continúe avanzando!